miércoles, 7 de noviembre de 2012

Vela (Fragmento)



    Se escucha un sonido metálico al fondo, como el de una moneda de veinte céntimos cayendo en una pequeña caja de latón, exactamente ese. Entonces imagino a la electricidad viajando por los cables, pero ella es más rápida que yo y la vela de mentira se enciende, allí al fondo de la iglesia, antes que en mi cabeza. La veo acercarse y me derrito por dentro, y me pregunto por qué cree en estas cosas y por qué es tan distinta a mí, y cómo era posible que hubiésemos terminado juntos y qué llena de casualidades está la vida, y que todo sería más sencillo si yo también creyera y por qué demonios pensará Nuria que el bebé nos va a salir tan barato después de tanto tiempo intentándolo. Ya ves tú. Qué serán veinte céntimos para Dios, cuando millones de personas llenan diariamente el cepillo.

    - Vamos ya, cariño-.

    La iglesia nos pillaba cerca. Probablemente mis espermatozoides aún estén en su vagina, intentando abrirse paso. Tal vez lo intentemos de nuevo incluso antes de que mueran.

    En todo caso, espero que la vela aguante encendida hasta entonces.

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